¿Por qué cuando se habla de falsos positivos en Colombia se desata una tormenta?
Nuevas cifras de la JEP, acusaciones, explicaciones y un debate político frente a una investigación judicial.

La Justicia Especial para la Paz (JEP) encendió la polémica esta semana al revelar que sus investigaciones en el caso 03 tienen una primera conclusión: en Colombia la cifra de los llamados falsos positivos entre 2002 y 2008 llegó a 6.402, casi tres veces más de lo que las autoridades habían reportado. Este es un incremento puntual del 78 %. Se trató de miles de ejecuciones de civiles que luego fueron presentadas como bajas en combate.
Con este anuncio, las redes sociales se convirtieron en una hoguera, haciendo señalamientos y condenas con uno de los episodios más dolorosos de la historia del país. La política se caldeó y vinieron fuertes choques.
En el centro de la polémica volvió a estar el nombre del expresidente Álvaro Uribe, quien gobernó el país durante ocho años, incluyendo el período señalado por la JEP, como la época en la que se dispararon los falsos positivos en Colombia.
Uribe dijo: “Nuevo atropello de la JEP por falsos positivos. Un solo propósito como lo celebra The Economist, desacreditar a mi persona”. El exmandatario aseguró que nunca ha evadido la justicia por este caso y que ordenó presentar los hechos ante la opinión pública, además de haber destituido a por lo menos 27 oficiales.
Por su parte, el expresidente Juan Manuel Santos, quien era el ministro de Defensa de la época en la que estalló el escándalo, salió a defenderse en sus redes sociales. ”Gracias al acuerdo de paz se está conociendo la verdad sobre el conflicto. Desde el año pasado me puse a disposición de la justicia transicional para contarles, entre otras cosas, cómo investigamos, destapamos y acabamos con ese horror de los falsos positivos”, afirmó.
La declaración de Santos despertó las críticas inmediatas de Uribe: “Él cree que lo de falsos positivos, que la solución empezó con los tres años que él fue ministro de Defensa. Está equivocado, es un irrespeto a sus tres antecesores”.
Es cierto, lamentablemente las investigaciones por los falsos positivos han sido lentas y poco efectivas con los oficiales responsables de más alto rango. Hoy no existe ningún general de la fuerza pública condenado por estos hechos, aunque varios han sido procesados por años.
La JEP explicó en su comunicación que va de “abajo hacia arriba” para tratar, primero, de identificar el fenómeno a nivel local, luego regional y por último nacional en materia de responsables. ¿Hasta dónde llegará la JEP?
FUENTE COMPLETA: SEMANA


