Cinco días de bloqueos y filas de 4 kilómetros en la troncal de la Costa
Mientras en Caucasia ya empieza a sentirse desbastaecimiento de víveres e insumos médicos, medio Urabá se quedó sin gas.

La troncal a la costa Atlántica completó este domingo cinco días de bloqueos, luego de que centenares de habitantes del departamento de Córdoba salieran a las calles a protestar por las demoras en la reparación de un dique sobre el río Cauca, ubicado a la altura del sector conocido como “Cara de Gato”.
El capitán Eduardo Naranjo Ñustes, comandante de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía de Córdoba, precisó que las manifestaciones se concentran en dos puntos. La más grande, a la altura del puente San Jorge, ubicado entre la vía Caucasia-Montería, y otra en la vía entre Planeta Rica y Sahagún, a la altura de del sector El Viajano.
Según señaló el uniformado, mientras en el primer bloqueo solo se ha permitido el paso de vehículos como ambulancias, en el segundo se ha venido habilitando parcialmente el paso en horas de la noche. “La fila de vehículos, solamente en el sector de Campoalgre, es de cuatro kilómetros. En sentido contrario, la fila es de unos seis kilómetros”, precisó el uniformado.
Pese a que los bloqueos se están desarrollando en el departamento de Córdoba, y en Antioquia ninguna vía reporta novedades de este tipo, tal como lo informó el teniente coronel Fabio Enrique Sierra, comandante de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía en Antioquia, varios municipios del Urabá y el Bajo Cauca sí vienen sintiendo los impactos de las protestas.
Tan solo en el caso de Caucasia, en donde los comerciantes ya comienzan a sentir el desabastecimiento de productos, el gerente de la Clínica Pajonal, Salvador Barrocal, señaló con preocupación que ese centro asistencial ya está empezando a tener problemas para abastecerse de oxígeno y disponer de sus residuos hospitalarios.
“El carro viene semanal. En estos momentos solo tenemos abastecimiento de oxígeno para el resto de la semana. En el tema de los residuos hospitalarios ellos vienen día por medio de Montería, que es donde está la planta incineradora, entonces ya se nos están acumulando los residuos, lo que genera una situación sanitaria”, dijo el gerente.
El líder agregó que en el municipio también hay consternación por la suerte del suministro de combustibles, en su caso fundamental para el normal funcionamiento de su flota de ambulancias.
Además de Caucasia, en el Urabá Antioqueño EPM emitió este domingo una alerta en la que advirtió que al menos 74.539 clientes de los municipios de Urabá, Carepa, Turbo, Chigorodó, Necoclí, Apartadó, Mutatá y San Pedro de Urabá se quedaron sin suministro de gas ante la imposibilidad de la compañía de enviar los camiones de abastecimiento.
Para evitar accidentes o daños, EPM aconsejó a los usuarios de cerrar las válvulas de paso y perillas de los gasodomesticos, así como cerrar las válvulas de corte general de los hogares mientras se resuelve la situación.
“La situación está igual, aún no hay señales de que se va a solucionar”, lamentó el gerente Barrocal, haciendo un llamado para que el Gobierno Nacional y las autoridades atiendan la situación y eviten que se profundice el problema en la región.
Según se conoció ayer, las autoridades de Córdoba realizaron un consejo de seguridad para evaluar la crisis.

PARA SABER MÁSLAS RAZONES TRAS EL ESTALLIDO DE PROTESTAS
Los bloqueos viales que tienen paralizado al departamento de Córdoba y afectados a varios municipios antioqueños estallaron este mes por cuenta de los retrasos en resolver la crisis que desde hace más de un año tiene en vilo a por lo menos 11 municipios de la región de La Mojana: Nechí (Antioquia) y Ayapel (Córdoba); San Jacinto del Cauca, Magangué y Achí (Bolívar); y Guaranda, Majagual, San Marcos, Sucre, San Benito Abad y Caimito (Sucre).
Aunque desde comienzos de 2021 se preveía un desastre, cuando los habitantes locales empezaron a ver que el río Cauca estaba socavando el dique, el 27 de agosto de ese año la estructura no aguantó más y generó una inundación aguas abajo.
La emergencia hizo recordar otra similar ocurrida entre 2010 y 2011, que dejó un saldo de 316.641 hectáreas afectadas, 9.395 casas destruidas y por lo menos 180.569 personas damnificadas.
Tal como lo registró este diario en septiembre de 2022, la ruptura parcial dejó a por lo menos 27.000 familias damnificadas. “Eso se rompió como a las 8:30 de la noche. Nos cogió por sorpresa. Todos los vecinos quedaron inundados. Las casas se desaparecieron. Estuve en la finca hace 20 días y sigue inundada, el agua ha bajado como un metro”, narró entonces a EL COLOMBIANO, el campesino Roberto Manuel Arrieta.
Aunque desde la inundación el Gobierno Nacional ha entregado subsidios y alimentación a algunas de las familias más golpeadas, año y medio después las soluciones de fondo no se avizoran.
Esta semana la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd) prometió que priorizaría la reubicación de 903 familias. “La Ungrd realizará un plan de obras de emergencia con el objetivo de cerrar el boquete de ‘Cara de Gato’ y, de forma paralela, el Fondo Adaptación tendrá a cargo los diseños detallados para ejecutar las obras de reconexión hidráulica en el río Cauca que garantizarán la entrada de agua controlada del río y mitigará el riesgo de inundación, y sequía”, prometió la entidad en un comunicado.
Para los manifestantes, el mayor motivo de inconformidad fue la decisión de esa entidad de suspender unas obras de reparación del dique que venían del gobierno anterior, que según el actual no dieron ningún resultado.


