ASAMBLEA DE ACCIONISTAS DE ECOPETROL ELIGIÓ LA NUEVA JUNTA DIRECTIVA
Anoche, tras ocho horas de sesión, fueron elegidos los miembros de la junta directiva hasta 2025, con una aprobación de 98,9 por ciento.

¿Quiénes fueron elegidos? Como La Silla Vacía anticipó aquí, la nueva junta, que tiene nueve miembros, quedó con cinco rostros nuevos: Edwin Palma, Lilia Roa, Ángela María Robledo, Guillermo García Realpe y Álvaro Torres Macías. Y otros cuatro que ya estaban: Mónica de Greiff, Gonzalo Hernández, Luis Alberto Zuleta y Juan José Echavarría.
En la asamblea también se aprobó una reforma a los estatutos para cambiar el objeto social de Ecopetrol. Ahora la compañía también se podrá dedicar a temas relacionados con energía renovable, como la transición energética y la explotación del hidrógeno.
¿Por qué es clave? Con la nueva junta, Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, tendrá una mayoría casi absoluta de figuras aliadas, precisamente en un momento crítico en el que crecen los ruidos alrededor de su figura. También asegura una mayor afinidad para apoyar su visión sobre el plan de negocios de la empresa y las nuevas inversiones.
Dato: Durante la asamblea hubo críticas contra Roa por un informe de la consultora británica Control Risks, quien hizo una evaluación del riesgo de Ecopetrol con las investigaciones que tiene Roa, como las presuntas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de Petro, cuando él era su gerente.
La asamblea general al borde de Semana Santa
Las asambleas generales de accionistas de Ecopetrol son normalmente reuniones ordinarias anuales en la que representantes de los más de 260 mil accionistas de la empresa más grande de Colombia tienen la oportunidad de conocer su desempeño y el de sus acciones. Esto lo hacen a través de la presentación de los informes integrados de gestión o los estados financieros del año anterior.
Esto es así desde que la petrolera pasó, en 2006, de ser una empresa totalmente estatal a convertirse en una sociedad de economía mixta, y puso en la bolsa el 12 por ciento de sus acciones, donde particulares pueden comprar acciones de la empresa. A la asamblea del año pasado fueron unos tres mil accionistas, que es el número de personas que se esperan en la jornada de hoy, que tendrá lugar en el Centro de Negocios de Corferias en Bogotá. La reunión está citada a las dos de la tarde, una hora inusualmente tarde para una reunión que se extiende por varias horas, como las juntas de copropietarios de cualquier edificio.
Pero la reunión de hoy tiene los ánimos caldeados por el punto 16 de la agenda del día, que es la elección de los miembros de la junta directiva de la empresa para lo que resta del periodo 2021-2025.
Amylkar Acosta, que fue miembro de la junta de la empresa por tres periodos como representante de los departamentos productores, y también exministro de Minas y Energía, ve inminente la llegada de los candidatos del gobierno: “Eso no tiene reversa. La Asamblea es soberana y puede disponer lo que a bien tenga. Esto plantea un nuevo escenario para Ricardo Roa, pues tendrá una junta más en línea con su visión de la compañía”, dice.
Así, la nueva junta, que tiene nueve miembros, quedaría con cinco rostros nuevos: Edwin Palma, Lilia Roa, Ángela María Robledo, Guillermo García Realpe y Álvaro Torres Macías, y otros cuatro que ya estaban: Mónica de Greiff, Gonzalo Hernández, Luis Alberto Zuleta y Juan José Echavarría.
Entre los rostros nuevos están dos viceministros del gobierno. Uno es el viceministro de Trabajo, Edwin Palma, que fue expresidente de la Unión Sindical Obrera (Uso) y la viceministra de Ambiente, Lilia Roa Avendaño, que acaba de aterrizar a ese cargo a comienzos de enero y es una conocida activista antifacking. No hay antecedentes de dos viceministros llegando a la junta de la empresa, lo que le da al presidente Petro el poder de tener ahí a dos subordinados.
De hecho, su nominación va en contravía de las directrices de la Ocde sobre el gobierno corporativo de las empresas públicas, un documento de 2015 en el que esa organización —a la que pertenece Colombia desde 2020—, insta a que el Estado “debe evitar elegir a un número excesivo de consejeros procedentes de la Administración Pública con la finalidad de minimizar los posibles conflictos de intereses”.
Pero eso puede tener problemas para el gobierno corporativo. “Los viceministros, por ser viceministros, se van a tener que excusar de tomar decisiones si tienen conflictos de interés en la discusión de temas concretos”, dice una persona que conoce del gobierno corporativo de la empresa. “Eso puede hacer difícil tomar ciertas decisiones, como desincentivar las exploraciones en Permian para la viceministra que tiene una agenda antifracking”, dice.
También entrarían dos políticos que han sido cercanos al petrismo. La senadora y fórmula vicepresidencial de Petro en la campaña de 2018, Ángela María Robledo, y Guillermo García Realpe, el exsenador liberal que apoyó a Petro en las presidenciales de 2022. Como representante de los gobernadores llegaría Álvaro Torres Macías, un ingeniero eléctrico conocido de Ricardo Roa que tiene amplia experiencia en el sector de infraestructura y energía en el país.
De las sillas que se quedan de la junta actual está Mónica de Greiff y Gonzalo Hernández. Dos fuentes informadas confirman a ambos como los más afines a Ricardo Roa en el grupo actual. Sumando a ellos dos, Roa garantizaría siete votos de nueve que son cercanos a sus intereses.
Entre las salidas que sorprendieron está la de Saúl Kattan, el presidente actual de la Junta, que es cercano a Petro de años. Según una de las fuentes que conoció el proceso, fue directamente Roa el que estuvo detrás de la sugerencia de que saliera Kattan. “Ellos venían distanciados desde hace meses. Roa es el que está detrás de su salida, aunque Kattan siga teniendo una buena relación con Petro”, dice.
En todo caso, eso no le daría un poder completo al gobierno de Petro sobre la dirección de la empresa, pues todavía quedan dos figuras con un perfil más independiente. Luis Alberto Zuleta, que ha sido director de varias juntas directivas, como el Metro de Medellín y Bancolombia, y es quien garantiza una experticia financiera en la junta actual, que es uno de los requisitos que pide la Bolsa de Nueva York, donde cotiza la empresa.
El otro perfil es el de Juan José Echavarría, exgerente del Banco de la República, que figura como representante de los pequeños accionistas en la junta, entre los que están los fondos de pensiones privados Porvenir, Protección y Colfondos. Estos, entre otras entidades como el banco estadounidense J.P. Morgan, que tiene el 2.9 por ciento de la participación accionaria.
“No es un poder absoluto. Todavía queda gente seria”, dice una de las figuras salientes que pidió reserva.
Para César Loza, presidente del sindicato más grande de la petrolera, la USO, es apenas natural que el gobierno quiera poner miembros afines a su visión del país, y que la junta actual tenga símbolos del sindicalismo, el ambientalismo y el sector social. Dice que son elecciones simbólicas:
“Más allá de los nombres que llegan, nos alegra la llegada de Edwin Palma, por ejemplo, porque reivindica la lucha del sindicalismo en la empresa. Luego de 865 afiliados víctimas de homicidio o amenazas, es un triunfo de la causa que llegue un sindicalista a la dirección”.
Ante las críticas sobre la idoneidad de los perfiles nuevos, pone un retrovisor al 2019: “En la junta que se eligió en 2019 no había una sola mujer y había gente como Luigi Echeverri, el exgerente de la campaña de Iván Duque, y uno de los superpoderos durante su gobierno. Él estaba ahí porque era cercano al presidente y no sabía de hidrocarburos. Ahí sí nadie se quejó”, dice.
Advierte, sin embargo, que le harán control a la llegada de figuras como la ambientalista Lilia Tatiana Roa: “Nos vamos a oponer a cualquiera de los miembros que venga a plantear la desinversión de Ecopetrol, sea quien sea”.
Pero otros creen que esos símbolos son un paso en falso para el gobierno corporativo. “No está mal que haya mayor representatividad en Ecopetrol. El problema es que son personas que no conocen de la empresa, entonces no aportan nada a su gestión”, dice Amylkar Acosta.
Según el exministro, esta elección va a tener efectos en las finanzas de la empresa. “Esto va afectar la cotización en bolsa. La bolsa evaluará si lo que ocurre este viernes está acorde o no con sus lineamientos. Eso puede llevar eventualmente a que a la acción la saquen de la bolsa, pues no está obligada a tenerlas si no cumplen con sus requisitos”, dice.
Ya a comienzos de esta semana, la acción de Ecopetrol cayó 5 por ciento en la Bolsa de Valores del país a raíz de que el ministro de Hacienda confirmó la plancha propuesta. Esto luego de que hubiera caído un 2,6 porciento a comienzos de marzo, tras la socialización del informe de reservas, que mostró una caída del 6,5 por ciento en comparación con 2022.
Para Jorge Enrique Robledo, el exsenador y accionista de Ecopetrol que estará también en la Asamblea y votará en negativo la plancha del gobierno, la batalla no está del todo perdida y todavía se puede pelear para que no quede elegida.
“Legal y técnicamente aquí no hay nada que hacer. El gobierno tiene los votos. Pero nosotros vamos a meter 30 o 40 intervenciones para que sepan que estamos en desacuerdo con esa movida. Puede que hoy la pelea la perdamos, pero los ruidos sobre Roa no van a desaparecer, al contrario”, dice.
Robledo dice que en 20 años de estar en Comisión Quinta como senador —que se encarga de temas mineroenergéticos— nunca se había dado una elección de la junta como la actual. “Es que nunca había estado un presidente que despreciara así el petróleo, y que quisiera meterle mano a la empresa de esa forma”, dice.
A su voz se suma la de otros accionistas minoritarios de la empresa, los cuales enviaron el miércoles de esta semana una carta en la que le piden al presidente de la compañía aplazar la asamblea de accionistas.
Aunque personas como Robledo están preparados no para la cancelación, sino para una jornada peleada, especialmente, según él, porque hay maniobras desde la dirección para cortar el debate. Dice que esa fue la razón por la que la reunión se citó un viernes en víspera de Semana Santa, y a las 2 de la tarde y no a las 8 de la mañana, como se hace normalmente.
Una junta más conveniente para Ricardo Roa
Lo que es claro es que la elección de la nueva junta le cae como anillo al dedo a Ricardo Roa, pues llega en medio de más dudas sobre su figura ahora que se conocen —luego de la revelación del periodista Daniel Coronell—, algunos detalles del informe de la consultora británica Control Risks. Esta hizo una evaluación del riesgo de Ecopetrol con las investigaciones que tiene Roa.
Los ruidos son varios, que incluyen la investigación en su contra por presuntas irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de Petro, cuando él era su gerente. Roa ha mentido en su defensa sobre la financiación de la campaña. También tiene otros dos escándalos encima: la compra de un lujoso apartamento al petrolero Serafino Iacono, con intereses particulares en hidrocarburos. Y el de su novio Julián Caicedo, quien disfrutaba de un cargo como funcionario público y un contrato de prestación de servicios con otra entidad pública cuando Roa aterrizó en el gobierno de Petro.
Los detalles que se conocen sobre el informe revelan que la empresa estadounidense sí considera que las situaciones que envuelven a Roa son un riesgo alto para la compañía. También plantea, en uno de los escenarios, que se haga la evaluación de un eventual retiro temporal o definitivo del presidente de Ecopetrol por la probabilidad de acciones regulatorias y penales contra Roa.
El informe, en todo caso, tiene un carácter consultivo, y no obliga a que los miembros de la junta hagan algo en concreto ni contempla como necesaria la salida de Roa de la empresa.
Además de tener una junta más flexible frente a sus ruidos, Roa tendrá una más conveniente para sus planes de inversiones para la empresa. Así lo afirma una persona que estuvo en el gobierno corporativo durante años, pero que pidió reserva: “La junta tiene a su cargo la aprobación de la estrategia corporativa y el plan de negocio de la empresa, así como la toma de decisiones estratégicas en el negocio tradicional y en los potenciales nuevos negocios. Roa va a tener más fácil el camino para tomar decisiones sobre a dónde dirigir las inversiones de la compañía”, dice.
Para otro conocedor del proceso, que una junta sea afín al presidente de la empresa no tiene nada de malo, pero eso no quiere decir que sea bueno tener gente que piensa igual que Roa. La clave de lo que está pasando, dice, es que “a la gente que entró a la junta la escogió Petro, pero a la que está saliendo la saca Roa”, dice.
Con un grupo más afín, Ricardo Roa puede relajar un poco esa tensión sobre lo que puede hacer el grupo frente al informe y al tiempo tener una junta más afín a sus planes para la empresa. Sin tener una voz unívoca en la junta, tendrá una que canta más a su propio ritmo


