Roy Barreras se defendió de críticas por instar al Congreso a aprobar la reforma laboral: “No fue mi idea”
El exembajador aseguró que los legisladores tienen en sus manos “bajar la tensión nacional” con la aprobación de la iniciativa. Solo así, el Gobierno derogará el decreto con el que busca convocar la consulta popular

El ambiente político en Colombia empeoró luego de que el presidente Gustavo Petro informara que firmó el decreto por medio del cual pretende convocar la consulta popular, que fue negada en el Senado de la República. De acuerdo con el mandatario, solo hay un camino para evitar que se lleve a cabo el mecanismo de participación ciudadana: que se apruebe en el Congreso lo estipulado en las preguntas de la consulta, relacionadas con la reforma laboral.
“He firmado el decreto que convoca a la consulta popular. Solo se derogará antes de las urnas si los puntos que se le preguntan al pueblo para que exprese su orden constituyente, sean respondidos positivamente por el Congreso, poder constituido legítimo para discutir leyes. Enviamos el decreto de la Consulta Popular a la Corte Constitucional”, detalló el jefe de Estado y de Gobierno.

Roy Barreras, exembajador de Colombia en el Reino Unido, confirmó la postura del mandatario con respecto a la posibilidad de derogar el cuestionado decreto. En un video publicado en sus redes sociales, aseguró que el Congreso de la República tiene que tomar una decisión al respecto, lo cual ayudaría a mejorar el ambiente político
“El Congreso tiene en sus manos resolver este entuerto en las próximas horas. Desatar ese nudo, resolver ese conflicto, bajar la tensión nacional, aprobando la reforma laboral, recordando todos que este es el tercer país más desigual de la tierra”, precisó.
Sin embargo, es importante recordar que la Comisión Séptima del Senado archivó la reforma laboral del Gobierno, cuya aprobación sería clave para que el presidente opte por no poner en marcha el decreto y, por ende, la consulta. La iniciativa revivió gracias a una apelación, pero en la Comisión Cuarta del Senado, donde fue debatida nuevamente, se aprobó una ponencia mayoritaria que excluye algunos puntos de la reforma original. Ahora, la plenaria del Senado discute sobre el proyecto.
Por eso surge la importancia de la consulta popular para el Gobierno Petro. Pues, en ella yacen 12 preguntas relacionadas con la reforma laboral, que, a juicio de la administración, serían puntos inamovibles. En ese sentido, el decreto para convocar mecanismo de participación no se ejecutará, siempre y cuando el Congreso apruebe los artículos de la reforma que están plasmados en la consulta.
“Lo ha dicho el Gobierno: no habrá ni decreto, ni decretazo, ni tensiones de esa naturaleza. Ayuden, cumplen con su deber, aprueben la mejor reforma laboral posible y avancemos en la construcción de nuevas soluciones”, concluyó Barrera.
Las palabras del exfuncionario no gustaron. Así se evidenció en una crítica de la directora del informativo El Colombiano, Luz María Sierra, en la que aseguró que el Congreso está siendo extorsionado y amenazado por el Gobierno nacional, con ayuda del exembajador. “También vamos a recordar a Roy Barreras, más allá del aprecio que le tengamos, como quien ayudó a darle un golpe a la Constitución. Con amenaza y extorsión de por medio”, escribió.
Roy Barreras se defendió de críticas en redes

En respuesta, Barrera aseguró que no fue impulsor de la consulta popular y que, incluso, solicitó al primer mandatario abstenerse de firmar el polémico decreto el 11 de junio, debido a las tensiones que hay en materia política y de seguridad. Asimismo, pidió al presidente darle tiempo al Congreso para deliberar y aprobar lo que considerara adecuado de la reforma laboral.
Sin embargo, sus sugerencias no fueron escuchadas: “No puedo aceptar tu condena. No soy el autor del decreto ni fue mi idea y además le sugerí al Presidente públicamente en la Comisión de Garantías que no firmara hoy ese decreto, totalmente inconveniente en este ambiente de polarización”, indicó.
En todo caso, aclaró que su labor se ha centrado en “ayudar a encontrar soluciones” a situaciones políticas complicadas, sin desconocer que la ciudadanía atraviesa necesidades que deben ser atendidas.
“Habría sido más fácil guardar silencio para no ser víctima del fuego cruzado, pero yo nunca abandonaré mi deber (que es de todos) de encontrar soluciones para el país. Jamás le he dado ni le daré un golpe a la constitución ni a la ley”, concluyó.



