Abelardo de la Espriella entregó nuevo balance de extradiciones a pocos días de los primeros 100 de su gestión: “Las que sean necesarias”
Según el nuevo balance emitido por el mandatario, hay días en los que pueden ser firmadas hasta seis órdenes de entrega de procesados a otros países

El presidente Abelardo de la Espriella compartió con los colombianos un nuevo balance en el que asegura que ha firmado 156 extradiciones en 89 días de Gobierno, en cumplmiento a su promesa de campaña sobre el incremento de expulsión de criminales y procesados judiciales, especialmente, a Estados Unidos.
En su informe, el jefe del Ejecutivo advirtió que continuará autorizando los requerimientos que lleguen a su despacho como parte de la lucha contra el crimen transnacional.
El mandatario difundió el balance en sus redes sociales junto a un video en el que aparece con el secretario jurídico de la Presidencia, Andrés Barreto. En la grabación, el funcionario le informó que tenía seis nuevas solicitudes para firmar, solo para el jueves, 5 de noviembre de 2026.
De la Espriella vinculó las decisiones con la cooperación judicial internacional y las acciones contra organizaciones criminales.
“Seguimos dándola toda en la lucha contra el crimen transnacional, haciendo uso de una herramienta absolutamente fundamental que es la extradición”, afirmó.
Las solicitudes de extradición deben atravesar los procedimientos legales y diplomáticos correspondientes antes de que se concrete la entrega de cada persona requerida por autoridades de otros países.
Estas declaraciones oficiales del jefe de Estado coincidieron con las del vicepresidente José Manuel Restrepo, que acusó al gobierno de Gustavo Petro de haber actuado en “connivencia entre los grupos criminales y el gobierno de turno” durante una intervención en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Madrid.
Restrepo utilizó el escenario diplomático para defender los primeros resultados de la administración de Abelardo de la Espriella y contrastarlos con la gestión del anterior Ejecutivo.

“Una política que no termine como sucedió en el anterior gobierno en Colombia, actuando en connivencia entre los grupos criminales y el gobierno de turno”, afirmó.
El vicepresidente también cuestionó las políticas sociales de la administración anterior, a las que describió como basadas en “el bla-bla-bla y la charlatanería, propia del progresismo o pobrecismo”. En su discurso, aseguró que en los primeros 90 días de gestión las autoridades realizaron más de 32 mil capturas, capturaron o dieron de baja a 35 cabecillas y firmaron más de 150 extradiciones.
“Homicidios, secuestros, terrorismo, extorsión y masacres han caído entre un 40% y 80%”, sostuvo. Las cifras fueron presentadas por Restrepo como un balance del Gobierno, sin que en la intervención se detallaran las fuentes estadísticas, los períodos de comparación ni la metodología utilizada.
Abelardo de la Espriella exigió reforzar la seguridad en frontera con Venezuela
El presidente también ordenó reforzar las operaciones de seguridad en Cúcuta y la zona de frontera con Venezuela, con la activación de la campaña militar y policial Esparta y del Bloque Operacional de Seguridad Urbana.
Durante una visita a la capital de Norte de Santander el 4 de noviembre de 2026, posterior a un sobrevuelo por el Catatumbo, el mandatario pidió intensificar las acciones contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc. Las medidas buscan contener el narcotráfico, el contrabando, la trata de personas y el tránsito ilegal de grupos armados.
La visita se produjo luego de una serie de hechos violentos en Cúcuta, entre ellos el asesinato del exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía Miguel Castellanos, el 26 de octubre, y un ataque con explosivos contra instalaciones de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) cerca del puente internacional Francisco de Paula Santander.
“Se fortalecerá el control en la frontera y la vigilancia con barreras de control en puntos estratégicos”, afirmó. También sostuvo que el objetivo es impedir que las organizaciones criminales utilicen la zona limítrofe para sus actividades.
El mandatario aclaró que los controles estarán dirigidos contra estructuras ilegales y no contra quienes ingresan o salen por los pasos autorizados. “Nuestro deber es facilitar el tránsito legal de personas y mercancías sin imponer obstáculos innecesarios a quienes cumplen las normas”, señaló.


