Artistas presentes en Juglares 2025
Artistas presentes en Juglares 2025
Juglares 2025, plataforma de proyección de la tradición oral y la música, apoyado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, Programa Nacional de Concertación Cultural 2025.

Desarrollado por la Fundación Castilla en alianza con el Centro Comercial Nuestro y la Institución Educativa Santa Rosa de Lima, se realizará el 20 y 21 de marzo, presentando en esta versión al maestro Carlos Augusto Almentero Ramos y su semillero de gaiteros, y a la trilogía de acordeoneros de tres generaciones en Córdoba: Armando Luis Espitia Benavides, Sara Marcela Arango y Marcial Luna.
PROGRAMACIÓN
JUEVES 20 DE MARZO
HORA: 2:00 P.M.
LUGAR: CENTRO COMERCIAL NUESTRO
DISERTACIÓN Y PRESENTACIÓN DEL MAESTRO CARLOS AUGUSTO ALMENTERO RAMOS Y SU SEMILLERO DE GAITEROS

Carlos Almentero, gaitero con más de 20 años de vida consagrada a la enseñanza y la exposición de las gaitas, disertará sobre sus procesos, exponiendo en vivo a su semillero de gaiteros. En este evento expondrá su proyecto de vida atado a las gaitas y la música vernácula.
El camino de Carlos Almentero en la música empezó con la flauta dulce en el colegio INEM de Montería, aprendiendo de sus maestros algunas melodías en un proceso más inspirado en la intuición y la imitación, hasta que su tío, William Ramos, quien había participado en agrupaciones con el maestro José Torres, lo introduce en el mundo de los tambores. Inicialmente el aprendizaje fue en gaita corta pero poco a poco Carlos empezó a aprender también la gaita larga, atraído por su timbre, sonoridad y repertorio. En el año 2000, Carlos tuvo la gran oportunidad de conocer a Toño García. Una amiga de su tío William, sabiendo el amor que tenía por la música de gaita, reunió un dinero para traer al maestro desde San Jacinto y celebrarle el cumpleaños con una parranda de gaita.
Cuenta Carlos ‘yo no lo conocía, llego solo con su sombrero… ahí empezó otra historia. Toño es un ser a otro nivel. Alcanzó a estar un par de días durante los cuales Carlos le mostro lo que sabía y Toño le dejo grabar todo el repertorio que quiso, le mostró los secretos de los trinos, la respiración, el sentimiento.
Toño García es un maestro de esos que simplemente siendo enseña, su sola presencia es una gran lección. Carlos es otro de esos ‘músicos anfibios’, que logra moverse en los dos medios (popular y académico) sin ningún problema, considera que son complementarios, que el estudio de lo académico abre otro universo y ayuda a comprender y racionalizar la música.
Otro aporte importante de Carlos ha sido la creación, en alianza con Pablo Villadiego, del portal interactivo para el aprendizaje de la gaita www.elgaitazo.com, a través del cual ofrecen un curso de iniciación a toda la familia de las gaitas; corta, hembra y macho. A raíz de este portal, que permite descargar el curso completamente gratis, el trabajo como lutier de Carlos se ha incrementado e incluso internacionalizado, enviando ya juegos completos de tambores a Alemania, Francia y Argentina.
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VIERNES 21 DE MARZO
HORA: 2:00 P.M.
LUGAR: CENTRO COMERCIAL NUESTRO
TRES GENERACIONES DE ACORDEONEROS EN CÓRDOBA:
Armando Luis Espitia Benavides (Montería, 2012) – Rey infantil 2023 del Festival de la Leyenda Vallenata
El monteriano Armando Luis Espitia es el nuevo rey de la categoría Infantil del Festival de la Leyenda Vallenata tras hacer un concurso redondo tras su demostración de talento. El 21 de marzo de 2025 nos contará como fue su preparación y cómo ha sido su proceso de aprendizaje para llegar al máximo evento del género de acordeoneros. Igualmente hará una exposición del paseo, el merengue, el son, la puya y otros géneros con los que ya se abre camino en la industria musical. Estará acompañado de Bajo electrónico, timbales, caja, Congas, Guacharaca y cantante.
Sara Marcela Arango Pérez, La Apartada, Córdoba, 2005) reina mayor 2024 del Festival de la Leyenda Vallenata.
La polifacética Sara Arango, estará en Juglares 2025 contándonos su historia musical, hablará de sus maestros y de su constancia para llegar donde ha llegado cómo persona y como músico.
Su presentación estará acompañada por bajo, congas, caja, guacharaca y timbales.
Para el investigador Félix Carrillo Hinojosa, la mejor acordeonera de las riberas del San Jorge es Sara Arango.
Nació en La Apartada, pueblo de hatos de ganado y de pescadores que se surten del río. Un acordeón de juguete, al tiempo que la radio local, la afectaba con los clásicos vallenatos en la ejecución y la voz de los juglares, una música que recorría libremente por las ondas hertzianas, muchas veces desplazando las músicas nativas. En la Casa de la Cultura Sara Arango encontró al profesor Juan David Pérez, quien la observaba mientras ella acariciaba la lira y los armónicos del único acordeón existente y, aunque bastante vencido por su uso, la naciente artista ya tenía el sueño de lucirse ante sus contendores en los festivales de la región.
Marcial Luna Luna (San Onofre, Sucre, 1948) – Segundo lugar, Categoría Semi profesional 1972 Festival de la Leyenda Vallenata.
Marcia Luna nos contara de viva voz su trasegar por la música desde que salió de San Onofre. Junto a su hermano Eugenio, nos hablarán de un camino tortuoso dada su condición física. De sus logros y fracasos y de la experiencia en festivales. Finalmente nos narraran su historia de ayuda en la formación del desaparecido compositor Omar Geles. Al igual que los otros exponentes, estará acompañado de bajo, timbales, caja, guacharaca, congas y voz.
Marcial Luna está completamente ciego al igual que su hermano Eugenio que lo acompaña con la caja. Empezó a perder la vista cuando era un muchacho. Según el periodista Edgar Pernet Hernández, al tenerlo enfrente y estrecharle la mano, se nota su ceguera a primera vista, aunque él lo quiera disimular. Camina zigzagueando y saluda con entusiasmo, y como los músicos de antaño siempre con su acordeón al hombro.
Marcial tiene 65 años y su hermano Eugenio 63, y aunque nacieron en San Onofre (Sucre) se sienten cordobeses. Llegaron a Montería hace 46 años, después de que un tío les recomendara buscar mejores horizontes.
El entorno que rodea la vida de los Luna es oscuro, no porque hayan perdido la vista, sino por el poco apoyo que reciben de las autoridades culturales. Solo unos cuantos pesos de Acinpro, (Asociación de Intérpretes y Productores Fonográficos) que no superan los 700 mil pesos cada semestre. Poco después de llegar a la capital de Córdoba en el año de 1967, los hermanos Luna deciden conformar el conjunto los Charangueros de Sucre, no porque hubiesen nacido en el vecino departamento, sino porque vivían en el barrio Sucre de Montería.
Eran los tiempos de Alejo Durán, Alfredo Gutiérrez y los Corraleros de Majagual. En 1971 Marcial Luna, ya ciego, decide participar en el Festival Vallenato por primera vez. No pudo ser mejor su intervención pues fue declarado fuera de concurso en la categoría aficionado. Un año más tarde consiguió el segundo lugar en la categoría semiprofesional de acordeoneros y el segundo puesto en la canción inédita, superado nada menos que por la canción Recordando mi niñez, de Camilo Namén. La fama que tenían los hermanos Luna llegó a oídos de Hilda Suárez, una especie de empresaria que organizaba bailes en Valledupar. Esa mujer era la madre de quien años después sería un prolífico acordeonero y compositor llamado Omar Geles, quien recibió las enseñanzas de Marcial Luna en sus inicios.


