COALICIÓN ANTIPETRO DE VARGAS TIENE POCO AMBIENTE ENTRE CONGRESISTAS
Germán Vargas Lleras está en campaña y desde hace meses recorre el país, no solo pensando en las elecciones regionales de octubre sino en repetir candidatura presidencial en 2026. Y es en medio de esos dos contextos que el exvicepresidente lanzó la propuesta para crear una coalición de oposición al presidente Petro que sea mayoría en el Congreso.

En su reunión con Fuad Char en Barranquilla, donde desde hace varios años juega de local en las elecciones regionales, Vargas Lleras hizo la invitación pública a los partidos políticos tradicionales: Liberal, Conservador, La U y Centro Democrático, para tumbar las reformas del gobierno Petro.
“El 20 de julio, si se concreta esa alianza política, el país puede tener la tranquilidad de que en los próximos 3 años evitaremos la catástrofe”, dijo Vargas Lleras rodeado de bombas azules, rojas y blancas que representan a su partido Cambio Radical, que lideraría esa coalición.
En el papel, esta coalición de oposición podría frenar las reformas del gobierno, pero a pesar de la creciente impopularidad del presidente Petro, la idea no tiene mayor respaldo entre los congresistas liberales y de La U, claves para desequilibrar la balanza, quienes sienten que de esta manera podrían inflar a Germán Vargas para 2026.
Los números que pondrían en aprietos al gobierno
Según explicó el exvicepresidente, la propuesta que lanzó surgió después de hablar con el expresidente César Gaviria, jefe del liberalismo. “No se los diría si no hubiera recibido una llamada muy grata ayer de César Gaviria proponiendo que avancemos en ese sentido”, contó Vargas.
“Si los partidos se quedan en la mitad, en la independencia, buscando recibir burocracia, seguramente en las elecciones de octubre les pasarán factura, porque los ciudadanos quieren que haya partidos que tengan responsabilidad política”, le dijo a La Silla el senador de Cambio Radical, David Luna, que estuvo con Vargas en el evento de Barranquilla.
“No creo que haya antecedentes de una coalición opositora mayoritaria en el Congreso. Eso no le impediría al presidente gobernar, pero sí significaría una parálisis para pasar sus grandes reformas”, explica el profesor de la Universidad del Rosario, Yann Basset.
Que haya un Congreso en el que las mayorías sean opositoras al gobierno de turno sería inédito en la historia reciente de Colombia. Por ejemplo, mayoría liberal que hubo en el gobierno del conservador Andrés Pastrana y que buscaba adelantar las elecciones en medio de la crisis económica, fue subsanada rápidamente con el ingreso al gobierno de disidentes liberales como Juan Manuel Santos como ministro de Hacienda.
Si la idea de Germán Vargas se materializa en el Congreso, el presidente Petro se quedaría solamente con el respaldo del Pacto Histórico, la Alianza Verde y Comunes, el partido de los excombatientes de las Farc.
En el Senado, de 106 senadores la oposición al gobierno quedaría con 62, sin contar 4 adicionales de los partidos cristianos Mira y Colombia Justa Liberales. Y en Cámara, la oposición tendría a 112 de los 188 representantes.
En las comisiones séptima de Senado y Cámara, donde se seguirán tramitando las tres reformas clave del gobierno (salud, pensional y laboral) esta eventual coalición significaría la caída de las tres iniciativas. En la de Senado los opositores serían 8 de los 14 senadores y en Cámara la oposición tendría 12 de 21.
Además, sería determinante cómo queden las cargas en la Comisión de Acusación, que es la que podría adelantarle un juicio político al presidente y a donde llegaron varias denuncias contra Petro por la supuesta financiación irregular de su campaña, según los audios del exembajador Armando Benedetti. Allí la oposición tendría 11 de los 18 votos.
Aunque la posibilidad de aprovechar una coalición de oposición para tumbar al presidente a través de un juicio político la descartan desde Cambio Radical, donde surge la idea. “En ningún momento se está pensando en cómo tumbar al presidente, hay que proteger al presidente como institución”, responde la representante Carolina Arbeláez. “Lo que se está haciendo con la idea de la coalición es decirle al presidente que está proponiendo unas reformas que no convienen”.
Los partidos prefieren independencia que oposición
Desde que el presidente Petro anunció que rompía la coalición de gobierno que él había formado con los partidos tradicionales, sus ministros del Interior, primero Prada y luego Velasco, no han logrado recomponer la aplanadora petrista a pesar de los intentos de negociar uno a uno con los congresistas. En ese contexto, partidos como La U y el Conservador pasaron a declararse independientes, aunque no opositores.
Por eso es que Germán Vargas dijo ayer en Barranquilla que “se habían sentido solos” durante la legislatura que terminó.
“Puede haber ambiente para esta propuesta en el sentido de que partidos que eran de gobierno ya se pasaron a ser independientes. De esa forma puede reconfigurarse una coalición para tener mesas directivas y construir una coalición más grande para octubre”, confía el senador Luna.
Sin embargo, la discusión que ya se abrió en los partidos invitados hacer pensar que es poco probable que sigan a Vargas Lleras en la coalición antipetro.
“Eso es una brutalidad, irse contra Petro solo lo va a radicalizar más y va a polarizar más el país”, dice un congresista liberal que prefiere no ser citado. “Vargas tiene delirios de vez en cuando y sé que con el presidente Gaviria hay conversaciones, pero nada concreto como él dijo”, agregó.
Desde Cambio Radical la justificación que tienen para la coalición es que el gobierno no ha escuchado a los partidos que se declararon de gobierno hace un año. “Petro no necesita de esta coalición para radicalizarse porque ya está radicalizado”, dice la representante Arbeláez.
En La U, la idea de mantenerse en la independencia la esbozó la presidenta del partido, Dilian Francisca Toro, que aunque convocó a una reunión de bancada, no habló de oposición. “Una coalición en la que nos escuchemos todos (…) la independencia para aprobar lo que es necesario y para negar lo que perjudique al ciudadano”, escribió.
“Estamos en el centro y creo que es una posición que debemos mantener. No somos amigos de las polarizaciones. Alzaremos la voz en rechazo de lo malo y apoyaremos lo bueno”, le dijo a La Silla el senador Alfredo Deluque sobre la propuesta de Vargas Lleras.
Mientras que otro liberal apuntó a que aunque no ha sido convocada la bancada para discutir esa propuesta, el respaldo sería poco. “Más de la mitad de las bancadas de ambos partidos han actuado y se sienten como aliados de gobierno. Dentro del liberalismo y La U el gobierno tiene muchos amigos”, dijo.
“No creo que sea tan fácil organizar esa coalición porque son muchos congresistas con intereses muy distintos. Y no hay mucho incentivo para que los congresistas peleen con el gobierno”, dice Yann Basset. Aunque lo que sí podrían lograr estos partidos juntos es la caída de las iniciativas de Petro. “Lo que es más viable es que haya alianzas para tumbar reformas importantes, eso sería un gran problema para el gobierno”.
El senador liberal, Mauricio Gómez, que ha respaldado algunos proyectos del gobierno y se ha opuesto a otros lo resume así: “no se necesita una coalición antipetro para que no pasen las reformas laboral, de salud y pensional”.
Mientras de aquí al 20 de julio el exvicepresidente Vargas Lleras intenta convencer para armar esta coalición, al mismo tiempo el gobierno debe hacer lo propio para recomponer la coalición que el presidente Petro rompió por Twitter. “Ese papel no me corresponde a mí. Ese es el papel del ministro del Interior y lo que sí es cierto es que de aquí al 20 de julio tiene que haber una nueva coalición para que esas reformas sigan adelante”, dijo el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
No le hacen juego a una candidatura presidencial de Vargas
Entre los partidos convocados por Germán Vargas para unirse en oposición al presidente Petro está la percepción de que más allá de las reformas y de las elecciones regionales están las intenciones del exvicepresidente para 2026.
“Por muy en desacuerdo que estén hoy los partidos con las propuestas de Petro, no creo que sea tan fácil que entren a hacerle eco a una propuesta de Vargas Lleras. La consecuencia es darle el beneplácito a su segura aspiración presidencial”, dice un congresista de La U que pide no ser citado a la espera de la reunión de bancada del martes.
“Esto es explotación preelectoral por el pánico que genera en Colombia un gobierno de izquierda y por ese lado les puede funcionar”, dice Beatriz Gil, coordinadora de Congreso Visible sobre la idea de que los partidos tradicionales saquen adelante sus candidaturas bajo la idea de que la coyuntura no le favorece al presidente Petro, de capa caída en las encuestas.
Los congresistas de Vargas Lleras lo ven así: “Él siempre ha manifestado que las elecciones de octubre deben ser un mensaje claro de rechazo al gobierno y por eso es muy importante que los partidos tengamos candidatos que se identifiquen con lo que estamos haciendo en el Congreso”, dice Carlos Fernando Motoa, senador de Cambio Radical.
En el liberalismo, a pesar de la conversación que dice haber tenido Germán Vargas con César Gaviria, la idea también es percibida como una jugada electoral personal. “Vargas lo que está es pescando en río revuelto y buscando una candidatura presidencial”, dice un representante liberal. “Hay quienes dicen que cada vez que Vargas está en la calle su negativo se sube. Y es que si las elecciones fueran mañana y Petro sale a reelegirse contra Vargas, gana Petro”, agrega.
Aunque es muy probable que los partidos a los que está invitando Vargas Lleras a unirse contra Petro terminan en alianzas en varias regiones del país para derrotar el Pacto Histórico en las elecciones regionales, la construcción de un sólido bloque antipetro en el Congreso se ve poco viable, sobre todo, por quien hace la propuesta.


