¡Cómo se vive la política en Córdoba!
Por: Toño Sánchez Jr.
Qué Departamento este para gustarle la política, la viven con una desbordada pasión. Faltan cinco meses para que se inicie el calendario electoral de 2026 y ya está convertido Córdoba y Montería en un hervidero político.
Hay ‘analistas políticos’ por doquier, que arman listados e inimaginables alianzas para las elecciones a Congreso de Marzo 2026.
Muchos de ellos no saben que los jefes políticos tienen como estrategia dejar escurrir rumores o consejas para que esos lenguaraces mensajeros salgan a contar lo que escucharon. Entonces el jefe político termina sondeando a la opinión a punta de estos espontáneos emisarios.
De acuerdo al resultado, confirman o desmienten el rumor. Les queda fácil, ya que ellos no lo hicieron de manera pública.
Antes de continuar, quiero repetir la tan mencionada sentencia de Javier Cáceres Leal: “Todo el que respira, tiene derecho a aspirar” (en política, por supuesto).
La cuestión en Córdoba es que esto es con billete, los votos vienen después.
Lo curioso de estas próximas elecciones es que todos quieren ir es a Senado, como que casi nadie quiere eso de Cámara, aparentemente.
Desde 1990, para tomar esta fecha como referente, un año antes de la nueva Constitución Política de Colombia, que se promulgó el 4 de julio de 1991, Córdoba solo ha tenido 7 senadores elegidos en dos períodos: 2014 y 2022.
En 2014: Arleth Casado, Nora García, Musa Besaile, Bernardo Elías, Martín Morales, Antonio Correa y Daniel Cabrales.
En 2022: Liliana Bitar, Jhonny Besaile, Antonio Correa, Marcos D. Pineda, Julio Elías Vidal, Fabio Amín y Julio Chagüi Florez.
Qué ha sucedió en estas dos elecciones que permitieron tener a tantos senadores por Córdoba.
Puede ser una distribución más ordenada de los votos hecha por los jefes políticos. Así como con el ganado, que rinde más cuando el ‘pastoreo es rotacional’.
Lo anterior podría ser de pronto posible, pero la realidad es que los congresistas de acá jamás y nunca se ponen de acuerdo para estos temas prelectorales. Otra cosa, la palabra lealtad desaparece para estos tiempos en estas tierras. Algunas adultas personas son más osadas y aseguran que esa palabra quedó exterminada hace muchísimo tiempo.
Pero lo realmente cierto, es que como el Senado es de circunscripción nacional, se pueden buscar y encontrar nichos de nuevos votos en otros departamentos del país, así ni los conozcan por allá.
Además, y esto no lo podemos negar, los políticos de Córdoba saben demasiado buscar y encontrar votos. Si los consiguen dando un esperanzador discurso político, lleno de creíbles promesas o a punta de puro billete, eso se lo dejo a la imaginación de cada lector.
Pero que sea este el momento para ver como elegían los cordobeses y a cuántos senadores.
Desde 1990 comenzaron con cuatro. Pero les fue revocado el período por la Constituyente de 1991.
En 1990 fue la última vez que Amaury García Burgos fue elegido. Un señor por el guardo un gran respeto y admiración por lo que apreciaba y quería a mi padre, y a mí. Paz en su Tumba por Siempre. Después de la revocatoria no aspira en 1991, sino Jaime Burgos M. Se prepara, eso sí, para aspirar en 1994 pero una trinca de monterianos, loriqueros y paisas deciden asesinarlo en un oscuro paraje de ‘El Charco’, a 32 kilómetros en la vía a Planeta Rica.
Ya que recuerdo a Amaury García aprovecho para evocar a un gran senador sahagunense del cual no nos podemos olvidar, Germán Bula Hoyos. Fue el primer Ministro de Agricultura cordobés. También fue un trabajador por la paz de Colombia, labor por la que poco se comenta. Fue pieza clave en el proceso de paz con el grupo guerrillero M-19. Fue de lo grande que dio Sahagún para el Congreso. Y no olviden que este Municipio ha parido alrededor de 18 congresistas.
Su hijo, Germán Alberto Bula, no se quedó atrás. Se ha desempeñado como Vicecontralor, Ministro de Educación (Gobierno de Andrés Pastrana), Consejero de Estado, en donde ostentó ser presidente de esta corporación.
Sahagún es Sahagún.
En 1991 llega como senador por primera vez Juan Manuel López Cabrales, con él seguiría y crecería la hegemonía de un movimiento político que tuvo el control total de la burocracia en Córdoba, Mayorías Liberales.
Este período fue recortado por la Constitución de 1991. Y las nuevas elecciones fueron para marzo de 1994, ahí para un período de cuatro años (Alcaldes y Gobernadores pasaron a 3 años, para 2004 subieron a cuatro años).
Llegaron a Senado cinco cordobeses: Francisco José Jattin, Juan Manuel López, Jorge R. Elías Náder, Salomón Náder y Julio Manzur.
Fueron unos cancamanes en el Congreso y llegaron a las mejores comisiones de esa corporación. Jattin y Elías Náder eran llave del presidente César Gaviria Trujillo. Allí nace la Empresa Multipropósito Urrá.
Después vino como presidente Ernesto Samper Pizano, que se las llevaba bien con todos, hasta con el senador godo, pero la llave de Samper era ‘Juancho’ López. Aquí creció exponencialmente este senador y Mayorías Liberales. Como dicen los cachacos se ‘despachó’ a lo grande y a la carta.
Un paréntesis.
Yo todavía no entiendo por qué Córdoba no creció más y al máximo con estos dos presidentes amigos de Córdoba y de los congresistas de Córdoba.
Un detalle.
Saben ustedes a qué posesión a Gobernador asistió Ernesto Samper, inminente candidato oficial del Partido Liberal, para las elecciones de mayo 1994, a la del bandido de Jorge Manzur (La mano siniestra de Álvaro Uribe, ‘El Monje’). Esto para que vean ustedes el respeto y ascendencia que tenían los congresistas liberales con el poder central.
Sigamos.
Para 1998 se pierde un senado. Solo eligen a Juan Manuel López, Salomón Náder, Julio Manzur y Flora Sierra de Lara (Para esa época era ‘de’).
Para el 2002 llegan las elecciones influenciadas por las Autodefensas. Allí regresan Juan Manuel López y Julio Manzur. Llegan como nuevos senadores Miguel Alfonso de la Espriella y Mario Salomón Náder. Abelardo de la Espriella Juris no alcanza el umbral y se quema.
Aquí hay que recordar algo, pero en Cámara de Representantes, porque tiempo después va a tener una mortal incidencia en lo que se conoció como la ‘parapolítica’.
Llega Eleonora Pineda con una monstruosa votación que ahoga a Luis Carlos Ordosgoitia. Aparece Musa Besaile y Reginaldo Montes. Repiten a Cámara Zulema Jattin y Freddy Sánchez.
Sigamos.
En 2006 llegan seis cordobeses al Senado de Colombia: Zulema Jattin, Juan Manuel López, Reginaldo Montes, Miguel Alfonso de la Espriella, Julio Manzur y Mario Salomón Náder.
Es en este período que el tétrico ‘Monje’ del Uribismo, tenía el control de todo en Córdoba, menos, de ‘Juancho’ López. En esta época se da una memorable riña en la casa del ‘Tigre’ Corena (Calle 25 con Cra 2 esquina), porque el ‘Monje’ se quería quedar con la Gobernación de Córdoba, ya que la electa Marta Sáenz tenía un problema y la habían sacado.
Fue la famosa época de la memorable frase de Salvatore Mancuso, que fue utilizada, tiempo después, como los clavos que le faltaban al ataúd de los políticos del Caribe: “Tenemos el 35 % del Congreso de la República”.
En 2010 son otra vez seis senadores cordobeses: Bernardo Elías Vidal, Musa Besaile, Martín Morales, Nora García, Arleth Casado y Antonio Correa.
Es aquí cuando las campañas políticas se convirtieron en una competencia. No había discursos, sino casetas (KZ) al aire libre. Quién llenaba más plazas, ese era la consigna. Los discursos eran lo de menos. Fue una época de oro para los cantantes vallenatos. Septiembre y octubre solo tocaban en Córdoba.
No puedo dejar ir este período sin recordar que aquí llegó como Presidente Juan Manuel Santos Calderón. El Gobernante que más recursos situó en Córdoba, por encima de los que enviaron César Gaviria y Ernesto Samper. Aunque usted no lo crea. En dónde están invertidos esos millonarios recursos, no se sabe. Pero de que hubo derroche, no ponga en duda.
Aquí algunos Uribistas saltarán a decir que fue su ‘Monje’ el que más invirtió en Córdoba y Montería. ¡Falso! Dio sí, unas migajas. Nos regaló, eso sí, un peaje en la margen izquierda, dizque era por un ‘tiempo prudencial’. Y les dio a sus amigotes una concesión vial, que en algunos puntos son un terrible peligro, hacen lo que les viene en gana y no dejan reorganizar a Montería vialmente; y la otra concesión fue la del aeropuerto Los Garzones, un mamarracho de aeropuerto que no se merecía esta capital. Lo que sí es seguro es que le fue mejor con sus tierras y ganado en Córdoba.
En 2014 vuelven a ser siete senadores: Musa Besaile, Bernardo Elías Vidal, Martín Morales, Daniel Cabrales, Nora García, Arleth Casado y Antonio Correa.
En 2018 cae todo a solo cinco senadores: Ruby Chagüi, David Barguil, Nora García, Fabio Amín y Jhonny Besaile.
Se están viviendo los estragos de la parapolítica y el estallido del escándalo de Odebrecht.
Y llegamos a 2022, adonde regresan otra vez siete senadores: Jhonny Besaile, Antonio Correa, Liliana Bitar, Marcos D. Pineda, Julio Elías Vidal (Llega por la salida de un senador de su partido), Fabio Amín, Julio Elías Chagüi Florez.
Bueno, así está todo hasta hoy.
Podemos concluir que lo máximo a lo que se ha llegado es a 7 senadores. ¿Se puede más? Ese va a ser el Santo Grial de este próximo proceso electoral. Lo cierto es que se necesitan muchos votos de otros Departamentos para aumentar a 8 senadores por Córdoba y las cuentas no dan y el billete tampoco.
Hay algo claro. El Partido de la U ha demostrado que es poderoso en Córdoba, tiene el billete y tiene los votos. La pregunta es, tiene el mando para controlar tanta avaricia y ambición de poder en su interior. Solo sus jefes lo sabrán.
Otro punto que no admite discusión y que es diáfano. El Gobernador y Alcalde de Montería son determinantes, léase bien, determinantes, para las elecciones.
Ellos, por mantenerse en su discurso de lo ‘políticamente correcto’ dirán que son respetuosos de la Ley y que no participan en política, pero en la práctica eso no es así. Si eso es bueno o malo, no lo sé, yo no reparto ese tipo de Diplomas.
Cuenta el Alcalde de Montería a sus más cercanos amigos que él no tiene ningún tipo de ambición política, solo la de hacer una grandiosa Alcaldía, que le permita a futuro desempeñarse en el Alto Gobierno en cargos técnicos.
Pero más cierto es aún, que es leal y amigo de sus amigos. Tiene presente quién fue el que se tiró al caudaloso río a llevar una cuerda a la otra orilla para que todos pasaran.
Con respecto al Gobernador de Córdoba no hay duda de que la Gobernación de Córdoba no a ser su techo.
Y ya hay mucha gente en Córdoba pensando lo que pasó en Bolívar, que un Gobernador pueda ser años después Alcalde… o lo contrario.
Los conservadores querrán mantener lo que lograron: dos senados, dos cámaras. Va a ser difícil con 8 años de mojosera, como dicen nuestras viejas sinuanas. Mojosera de poder, por supuesto. Aunque tuvieron a dos Ministros (¡¡¡!!!) en el Gobierno de Duque. Que, si hicieron mucho por Córdoba y Montería, dejo esa respuesta a la conciencia de cada quien.
Querrán, cueste lo que cueste, recuperar su ‘Imperio’, su ‘Joya de la Corona’: La Alcaldía de Montería… o intentar un desafiante enroque, ‘ahora yo para la Gobernación y tú para la Alcaldía’.
Pero para eso tienen que tener un experimentado caballo ganador en el partidor. ¿Lo tienen? ¿O es el mismo lanzador estelar que tienen y que quiere dar un paso al costado? Solo ellos lo saben.
El San Jorge quiere tener su cuota de poder en Senado, por eso se habla de que uno de los Calle iría a Senado y la otra joya a Cámara. Está por verse. Allí juega un papel preponderante un misterioso político y titiritero que se llama Félix Gutiérrez, que lo llaman ‘El Cerrador’, el Mariano Rivera de la política.
En Montería lo saben muy bien.
Fabio Amín, a quien el ‘Titi’ Burgos le dice ‘el clandestino’, porque solo aparece antes de las elecciones y en el Aeropuerto Los Garzones cuando viaja a Bogotá para asistir a las sesiones del Congreso. Dicen que tiene sus elecciones contadas, pero eso lo afirman cada cuatro años. Cómo hace para engañar a tanta gente y tenerla contenta, ese es uno de los secretos mejor guardados en la política de Córdoba.
Por ahí aparece un movimiento naciente llamado Nuevo Liberalismo que se la jugó con la campaña en su momento del hoy alcalde de Montería. Desde allí le están insistiendo a Edgardo Miguel Espitia que, si quiere aspirar a Senado, tiene las puertas abiertas, como ‘socios’ políticos que son. ¿Se atreve a morder ese anzuelo o salta a otra colectividad?
Aquí hago un comentario muy personal. Esos Galán que han hecho por estas tierras. Toda la vida han vivido del Estado, cobrándonos un crimen que nosotros no ordenamos, mientras que a las viudas del Alto Sinú nadie les paga ni las voltean a ver, por solo mencionar una región.
Lo cierto es que hay una pandemia en Córdoba y Montería por el Senado que puede ser mortal para muchos. Solo caben en ese bus, siete, en el mejor de los casos.
Entre quienes les coquetean a esos 7 cupos están: Saray Robayo (Quien dice que tiene unas excelentes nuevas relaciones en Bogotá, políticas por supuesto, para aspirar), Milena Florez (Que viene haciendo fila), Andrés Calle (Que cree que se lo merece), Wadith Manzur (Porque se cree el hijo putativo de Gustavo Petro) y Edgardo Miguel Espitia (Porque cree que le llegó la hora y es ahora o nunca).
En estos asomos políticos aparece en el bullpen calentando Gustavo Negrete ( Asume que es el Barón electoral en Córdoba) a quien los Galán Sarmiento le dieron la coordinación nacional de su partido.
Faltarán más en esta lista, pero todo sigue igual, no hay curul en el Senado para tanta gente.
Bueno, y a todas estas, que han hecho todos estos congresistas 2022 (Senadores y Representantes) por Córdoba… ¿Merecen repetir…?



