La riqueza del Clan del Golfo oculta en bienes en Antioquia
La mayoría de los bienes están a nombre de la madre, hermanas, primas y trabajadores de alias Otoniel.

Según el medio, algunas de las fincas eran usadas para el lavado de dinero y otras eran estratégicas para el narcotráfico, y tránsito de personas hacia la zona de El Darién.
En Medellín, estas propiedades están a la luz pública y fueron compradas en los sectores de Los Colores, El Poblado y Laureles.
La investigación da cuenta, además, de que «en Necoclí existen 20 propiedades que suman más de 8,8 kilómetros cuadrados y que los criminales y sus familias adquirieron y registraron ante las notarías».
La mayoría de estas propiedades aparecen a nombre de Ana Celsa David de Úsuga, la madre de alias Otoniel, y de sus hermanas y primas, Ana Dilma Úsuga, Yira Úsuga Úsuga, Carmen Castellano, Ana María Gómez David y Lody Amparo David.
Sumado a ello, se conoció que decenas de estas propiedades, cuyos valores superan los $200 y $300 millones, le fueron vendidas a Guillermo de Jesús Granada, cercano a Otoniel, quien habría contribuido al lavado de dinero.
Además, en estos terrenos se cometieron asesinatos como los del suboficial del Ejército Nacional, Guido Imbachí Samboní, y el del patrullero de la Policía, Duvián Alberto Blanco.
Según esta investigación, varios empresarios de Antioquia, e incluso servidores públicos, habrían contribuido en este entramado por medio del cual el Clan del Golfo se hizo dueño de extensas propiedades, con miles de hectáreas, en la región.
Sin embargo, hasta el momento no han sido revelados los nombres de dichos empresarios y funcionarios. Fuente
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