PARECIERA QUE EL NEGOCIO DE LA SALUD EN CÓRDOBA FUERA MÁS RENTABLE QUE EL DEL NARCOTRÁFICO
Por: Toño Sánchez Jr.
No tengo duda de que hoy en Córdoba y Montería el ‘negociado’ más rentable que existe es el de la salud a gran escala, supera las utilidades del narcotráfico, creo yo, puedo estar equivocado.

Y tiene unos ‘plus’: no te libran orden de captura, no te hacen allanamientos, puedes tener testaferros, lavas los pagos del Sistema de Salud sin problemas. Estados Unidos no te pide en extradición, ni te arma un Indictment, ni te lleva a la Lista Clinton, ni te hace parte del listado OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) adscrita al Departamento del Tesoro; y jamás aparecerás en los archivos de la UIAF (Unidad de Investigación de Análisis Financiero) en Colombia. Esto se llama, delinquir en la legalidad. Esto solo se ve en el país del Sagrado Corazón.
En Colombia se tumban al sistema de salud, pero me quiero circunscribir a Córdoba y Montería, en donde una camarilla se ha venido enriqueciendo a costa de arruinar y no pagarle a auxiliares de la salud, enfermeras, médicos, especialistas, laboratorios, clínicas, hospitales y entidades conocidas como IPS.
Cuando estás delinquiendo en el mundo del narcotráfico te dicen que eres un NARCO. Cuando te asaltas el sistema de la salud y te tumbas a todo mundo te dicen DOCTOR.
Así está, de retorcido esto en Córdoba y Montería.
Para evitar una pronta lapidación quiero dejar en claro que hay unas cuantas excepciones en todo este mafioso entramado de la salud en Córdoba. Y le ruego a las personas que no tienen nada que ver con esto, que no deben calzarse esos guantes.
Hace un tiempo había una EPS llamada Coomeva, la regional en Montería la gerenciaba Luis Fernando Pupo. También existía una empresa de salud en Córdoba llamada Promosalud, que al día de hoy aparece como Representante Legal, Albeiro Andrés Martínez Gómez, según Certificado de Existencia y Representación Legal de la Cámara de Comercio de Montería. Pero que todo el gremio médico y de la salud sabe que es de Tony Negrete.
Pero antes de continuar, tengamos presente quienes hacen parte de su Junta Directiva: Tatiana María Vergara Oviedo, Latir Salud IPS S.A.S. Elvira Cristina Morelo Galvis, Carmen Elena Vargas Veleta y Romel Alfredo Salamanca Rey.
En nuestra sociedad prima más, las buenas relaciones que el conocimiento y los logros. Según testigos que prefieren el anonimato, Pupo le presenta a Negrete al Presidente Nacional de Coomeva y allí nace una alianza estratégica a prueba de misiles.
De la noche a la mañana Tony Negrete se convierte en el ‘Zar’ de la salud en Córdoba y Medellín. Su aparente compra de la Clínica de Montería puso a todo mundo a comentar a sotto voce que había llegado el ‘duro’ de la salud.
Nada más falso.
Pero lo cierto es que la Junta Directiva de la Clínica de Montería si cambió.
Entró Tony Alexander Negrete Ramírez y Eusebio Augusto Mendoza Hernández (La mano izquierda y siniestra de Tony Montana, perdón, Tony Negrete).
Y como gerente pusieron a la punta del tridente de la triada: Felipe de Jesús Alvear Pérez.
Pero antes de seguir conozcamos algunos suplentes de esta triada: Romel Alfredo Salamanca Rey y Ana Paola Zuleta Oñate.
Como en todo buen engaño… o aparente… o presunta estafa… todo comienza sobre rieles bien aceitados.
Todo se pagó puntual… pero por unos meses.
Luego vino el todo me importa: “Quien esté molesto… que se largue”… “Quien quiera renunciar… que renuncie”.
Hoy, Tony Negrete, con su triada, le debe a enfermeras, auxiliares, médicos y especialistas de todo.
Ahora vamos con lo que le ha hecho a IPS con las que terceriza todo.
Pero antes de continuar, aquí hay un gran interrogante. Por qué las grandes EPS nacionales, le permiten a las del nivel regional contratar con entidades como Promosalud, cuando saben que esa EPS le paga puntualmente, pero este no le paga a las IPS.
Aquí hago una justa precisión, hay grandes EPS que operan aquí que no hacen parte de este entuerto, como Sura.
Cómo es posible que Promosalud haya llevado a la quiebra a tantas IPS con el beneplácito de poderosas EPS del país.
Por qué la Secretaría Departamental de Salud de Córdoba, en cabeza de Luis Fernando Pupo, no se atrevió a auditar a Promosalud y a las IPS con quien tercerizó los servicios.
¿Será porque muchas de esas IPS son de la misma Promosalud?
¿Será porque son de gerentes regionales de EPS?
¿Será porque son de servidores públicos por interpuesta persona?
¿Será porque Promosalud es la verdadera dueña de todo el paquete y lleva a poderosos servidores públicos y jueces en el negocio?
Son meros interrogantes, más no sindicaciones.
Ahora pasemos al ‘Cartel de las Glosas’
Todo inicia con las ‘Uniones Temporales o Tercerizaciones de Servicios de Salud’.
Esto empieza así.
– Yo no puedo prestar ese servicio, pero tengo los contactos con los gerentes de las EPS para que me den el contrato. Entonces yo contrato y cobro, pero tú me prestas el servicio y vamos ‘al parti’ de las utilidades. Lo anterior, no tendría ningún tipo de problema legal o comercial cuando ambos actores se encuentran debidamente inscritos y habilitados en el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS). El problema surge cuando el que cobra empieza con artimañas y dudosas justificaciones para no cumplirle con el pago al socio estratégico (La IPS que no tenía los contactos con la EPS o ni tenía ‘conocidos’ en las Secretarías Departamentales de Salud).
Vamos a hilar delgado. Ese aliado estratégico que se buscó a esa IPS, que no tenía los contactos con la EPS y Secretaría de Salud, debe cumplir con los lineamientos de la Resolución 3100 de 2019, en el sentido que debe disponer de infraestructuras, talento humano, dotación, dispositivos médicos, software y un incalculable número de ítems para poder prestar un servicio bajo los estándares del Sistema Obligatorio de Garantía de la Calidad en Salud. Ello implica, grandes inversiones de dinero para cumplir con la normativa.
Por su parte, el otro, el que tiene los contactos con la EPS (El codicioso), el que consiguió el contrato, establece una serie de condiciones, que, de buena fe, el aliado estratégico acepta sin pensar lo que se le va a venir pierna arriba. Y es aquí cuando se conforma ‘EL Cartel de las Glosas’.
Vamos a presentar un ejemplo de una cuenta.
1. La facturación por parte del Aliado Estratégico se debe presentar los días del 5 al 10 del mes vencido (el Aliado ya prestó el servicio, pagó empleados, servicios e insumos entre otros aspectos) sometiéndose a un proceso de auditoría de facturación.
2. Misteriosamente, después de la auditoría de facturas, aparece el coco de toda IPS, las Glosas. Entonces –recuerden al codicioso-, devuelve la factura para que sea presentada nuevamente diez días hábiles después.
3. Pasado el tiempo, el pobre Aliado vuelve a presentar la factura con las correcciones, y si la dicha es buena, es recibida con opción de pago quince días después. En resumen, la factura hace un trágico trasegar de aproximadamente tres meses. Cabe resaltar que el Aliado siguió atendiendo y acumulando cuentas por cobrar, pero al –codicioso- esos servicios se los pagó hace rato la EPS. Admitamos por el momento, que el Aliado Estratégico tiene la capacidad financiera para aguantar ese ‘fiao’ de los tres meses. En los cuales compró y pago a tiempo lo necesario para la prestación del servicio según la normatividad 3100/19.
Aquí entra un interrogante. Por qué la Secretaria Departamental de la Salud le cae a las IPS con las que terceriza Promosalud. Lo hace porque estas IPS reclaman con justa razón sus pagos. Pero inexplicablemente Luis Fernando Pupo JAMÁS le cayó a su amigo o presunto socio de Promosalud con una dura Auditoría. Es otro interrogante, más no una sindicación. Fueron o son socios en la sombra, será un gran interrogante que nos acompañará.
Hoy Tony Negrete dice que médicos me están pagando para atacarlo y que él es una víctima.
Mira Tony, te dijera doctor pero con todo que has hecho yo creo el doctor soy yo. Yo sé que eso de hacerse la víctima sirve en este país, pero las verdaderas víctimas son todas esas personas, de esas IPS que te has tumbado. Incluido médicos y especialistas.
Me da pena contigo. No te conozco. Mi artículo no es nada personal, solo que me duele la gente que te has tumbado. Y te quiero decir algo, sabes porqué escribo de esto, porque soy hijo de una pensionada que fue enfermera.
Has dicho que escribo por extorsionarte, ve a la Fiscalía y denúnciame. Aporta las pruebas.
Estas equivocado, como mucha gente, a mí no me mueve el dinero, me mueven las causas. Y saber que esas enfermeras este fin de año no puedan regalarle a sus hijos o nietos algo, porque tú no pagas es mi más grande motivación.
No te pongas con amenazas vedadas. Mira, me he metido con narcos, paras, guerrilleros, crimen organizado, Clan del Golfo y no me han amenazado, ¿ahora un ‘MÉDICO’ en eso? Apaga y vámonos.
Págale a la gente, con la plata que te ha pagado el Sistema de la Salud y todo olvidado.
Yo no tengo más de 110 demandas por no pagar. 17 cuentas bancarias embargadas. Ni ando con tarjetas a nombre de otras personas para poder pagar mis invitaciones. No uso a otras personas para ponerlas en empresas que engañan y tumban a los demás. No tengo propiedades en Montería, Llano Grande, Medellín, y Florida, a nombre de otros con la plata que no pagué acá. No humillo a nadie con lo que he conseguido. En fin, hay una gran diferencia entre tú y yo. Algunos avariciosos verán otra diferencia, pero la que yo veo es sencilla: yo amo a la gente, sea quien sea, hasta a mis adversarios. Pero tú amas, con suprema avaricia, al dinero y esa es una inmensa e incalculable diferencia. A las convicciones y al amor no los mueve el dinero. ¡Apréndelo!


