Este fenómeno podría impactar a Colombia el miércoles 25 de febrero.
Colombia se prepara para enfrentar esta semana un fenómeno atmosférico poco habitual que será protagonista en gran parte del país: la llegada de una masa de polvo mineral proveniente del desierto del Sahara, en África.
Este se está desplazando por la atmósfera y comenzará a influir en las condiciones ambientales nacionales. El fenómeno coincide con un nuevo frente frío que también está afectando el clima en varias regiones del territorio nacional, lo que genera una combinación de efectos que preocupa a meteorólogos y expertos en salud pública.
Los vientos alisios que surcan el océano Atlántico han transportado esta nube de partículas finas desde el norte de África hasta Suramérica.
Según análisis satelitales y reportes de especialistas, la masa de polvo ya ha ingresado a la región y se espera que su presencia se extienda al menos durante varios días.
El meteorólogo Max Henríquez Daza confirmó a través de sus redes sociales que la nube se desplaza sobre el Atlántico en dirección hacia el Caribe colombiano y otras zonas del país.
Nube de polvo del Sahara FOTO:FOTO: NOAA
El desplazamiento del polvo sahariano hacia Colombia es un evento que ocurre de manera periódica, aunque no siempre con la misma intensidad. Esta vez, la presencia de la nube coincide con un frente frío que traerá consigo vientos más fuertes, cambios bruscos de temperatura y posibles lluvias, lo que puede intensificar algunos impactos ambientales y climáticos.
Impactos del Polvo del Sahara en la salud y la visibilidad
Para la población, uno de los efectos más evidentes será el aumento de partículas finas en el aire, lo que puede provocar una disminución en la calidad del aire y afectar directamente a la salud de las personas, especialmente aquellas con antecedentes de enfermedades respiratorias.
El polvo sahariano está compuesto por partículas de distinto tamaño (algunas tan finas que pueden penetrar profundamente en los pulmones) por lo que puede desencadenar síntomas como tos, irritación de garganta, congestión nasal y malestar en los ojos si la exposición es alta.
Los grupos más vulnerables (como niños, adultos mayores y personas con asma o alergias) están entre los que más deben tomar precauciones.
Autoridades ambientales y de salud recomiendan evitar actividades prolongadas al aire libre en las zonas con mayor presencia de polvo, utilizar protección como tapabocas y gafas, y mantener puertas y ventanas cerradas cuando la bruma sea densa.
En algunas áreas del país, donde la concentración de partículas es mayor, se espera que el cielo se vea brumoso o con un tono más opaco de lo habitual.
El fenómeno también puede influir en la formación de nubosidad y, por ende, en los patrones de lluvia.
Cuando una gran cantidad de polvo se encuentra en la atmósfera, puede inhibir la formación de nubes de lluvia, lo que temporalmente reduce las precipitaciones en zonas específicas.
Esto se suma a los vientos fuertes y las variaciones térmicas que trae consigo el frente frío, generando una semana con condiciones climáticas atípicas.
Las autoridades meteorológicas instan a los ciudadanos a mantenerse informados a través de los boletines oficiales del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) que continuará monitoreando el fenómeno.