Y se robaron a URRÁ S.A. con la mirada complaciente de Fiscalía, Procuraduría y Contraloría
Por: Toño Sánchez Jr.

Siempre he dicho que nuestro problema no es la corrupción, porque siempre va a existir, ya que la comenten los humanos y hasta donde veo, vamos a estar aquí por mucho tiempo. El verdadero problema es la corrupción en el Poder Judicial y en los organismos de vigilancia y control, llámese Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, CTI, Policía Judicial.
Estamos en el país donde es más fácil delinquir desde la legalidad. Suena como contradictorio y raro, pero acuérdense que la palabra imposible para lo torcido y retorcido no existe en Córdoba y Colombia.
El Clan de los Calle lo supo, cuando el gobierno del progresismo, en cabeza del otro Monje, Gustavo Petro, les entregó a la Empresa Urrá S.A. para que la acabaran. Como lo vienen haciendo al pie de la letra.
Y ‘triangular’ dinero es algo que los mafiosos y corruptos hacen a la perfección.
Si hay algo que uno creyera imposible era que un clan político acabara con esa empresa, pero para los corruptos y mafiosos nada es imposible. Cuando escribo mafiosos me refiero a Pablo Escobar, al cartel de Medellín, de Cali, del Norte del Valle, los paramilitares narcos, que nunca pudieron con los políticos corruptos de Colombia.
Muy a pesar de que Urrá no haya aportado nada energéticamente a Córdoba, es una emblemática empresa que siempre fue manejada con seriedad.
Nadie puede negar que José Camilo Manzur Jattin fue un presidente responsable de Urrá, que tuvo sus cuestionamientos por el desvío del río Sinú cuando Skanska cambió el sitio; y que su hermano, la mano siniestra del Monje, Monje, Álvaro Uribe, le reclamó un ‘vuelto’ por esa ‘vuelta, eso es otra cosa.
Alfredo Solano Berrío (R.I.P.) fue un presidente de Urrá que supo dirigir esa empresa cuando la avaricia de los políticos de turno se la querían quedar. Le tocó meter a la Junta Directiva y a altos cargos a familiares, queríos y querías de los congresistas de Córdoba.
Rafael Piedrahita manejó con decencia su período en Urrá.
Pero la desgracia cayó en esta empresa cuando el Clan de los Calle puso sus manos en ella y a su vasallo, Eduardo Díaz.
Narran anónimas y creíbles fuentes que hasta el mercado para las casas del clan de los Calle sale de Urrá. Las mujeres jóvenes que entran tienen que darlo para afianzarse en el cargo. Así me lo juró una honesta y seria mujer que lleva allí más de 25 años.
Y cómo son las ironías de la vida, que al lado de Urrá montaron un emblemático cabaret, que le dicen coloquialmente ‘El Cabaret de Urrá’, así me lo corroboró el Jurisconsulto, Pedro Castellano Atencia.
Bueno, resulta que hay un dicho que reza: “Para un madrugador, otro que no duerma”, lo hizo famoso el cantante vallenato Jorge Oñate cuando estaba con Juancho Roís.
Un avispado ‘man’ de Ciénaga de Oro hizo un negocio con el Clan de los Calle, les prometió financiarlos para las campañas política, hasta les prometió que el Presidente iría a Montelíbano semanas antes de las elecciones para darles ‘oxígeno’.
Y así fue. El tipo fue y participó en política, algo prohibido, pero que los zurdos les importa un c… carajo.
El mecenas del Clan de los Calle también sabía de otro adagio que reza: ‘Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón’. Y como él no buscaba ningún perdón se dio a la tarea de llevarle al Clan una ‘Auditoría al Centavo’, para ver si se lo iban a tumbar.
¡Y lo increíble! Se lo tumbaron. No tuvo en cuenta ese dicho de Repelón en Atlántico: ‘Esos son unos manes [Los del Clan] sin agüero’.
Sin agüero y pa’ las que sea.
Esta jugada no tiene nada que ver con los mil millones entregados en el Edificio K-62, que lo llaman hoy en día el edificio de los mil millones de barras. Los propietarios debieran llevar a junta el cambio de nombre de ese complejo residencial.
Con respecto a estos mil millones, parece ser que el aspirante a la Gobernación de Córdoba, del Clan de los Calle, tiene la razón cuando dice que se lo tumbaron y que todo el billete llegó fue a Montelíbano. Recuerden, ‘ladrón que roba a ladrón…’.
Pero sigamos. El ‘man’ de Ciénaga de Oro pide el reporte de la auditoría y le llevan un cuadro en Excel y a colores, en donde está rubro por rubro de lo entregado: 11 mil 958 millones 099 mil 534 pesos, con ,65 centavos. ($11’958.099.534,65oo).
Todo eso fue entregado por la empresa Urrá S.A. a la campaña del Clan de los Calle para la Gobernación de Córdoba.
Veamos algunos ítems:
- Grupo Empresarial: $1’807.016.143oo
- Otros Proyectos: $1’002.457.035oo
- Vehículos: $417’727.376oo
- Personal contratado directamente: $797’707.000oo
- Contratistas programas ambientales: $1’145.599.964oo
- Publicidad: $209’851.174oo
- Coach en comunicación: $368’900.000oo
- Proyectos: $6’208.841.843oo
Un solo comentario. Todos en esa campaña y en la Gobernación de Córdoba, cuando fue trabajador allí, narran que el tipo es un gaminazo de miedo, cómo hizo ese Coach para tratarlo, y qué billete de largo se llevó.
Miren lo que dice de ciertos ítems:
Vehículos: “Contratos de arrendamiento de vehículos asignados, sin embargo (Sic) en otros proyectos se tienen otros vehículos contratados”.
Personal contratado: “Personal contratado directamente para la campaña y en la empresa [Urrá].
Contratistas: Personal vinculado por proyectos en Área Ambiental.
Publicidad: “Se contrató una parte para la empresa [Urrá] y otra parte para la campaña y campaña de expectativa, vallas publicitarias, jingle y estudio fotográfico”. (Qué dirá el departamento de comunicaciones de Urrá que se creen más blancos que la nieve).
Proyectos: Proyecto INTI, Interventoría INTI, Proyecto Sena, Interventoría Proyecto Sena, Implementación de la Fase I del Plan de Restauración Ecológica Participativa. Aquí aparecen como responsables Fabio Otero, William Amín (El mismo apellido de un senador loriquero), Sol & Cielo y Dora Carmona.
Proyectos Ambientales: Aparecen como responsables de estos proyectos: Bladimir Rangel Soto, Ángel Perdomo, Lila Louis Laka, Jairo González Tuirán, Mercedes López Molinello, Jonathan Támara, Jorge Eliécer Náder Alemán, Jorge Segundo Luna, Rodrigo Montes, Eduardo José Altamiranda, César Arcia Lafont, Norma Martínez Martínez, Carlos Támara Bustos, Albeiro Usta González, Rodrigo Peinado Castro, Sally Cotes Martínez,Lucy Milena García Vergara.
Quiero dejar en claro que los nombres de las anteriores personas aparecen en el informe que mandan del dinero que se desvió para la campaña, no estoy acusando ni responsabilizando de nada a estas personas. Son ellas las que tendrían que preguntar a Urrá por qué aparecen allí.
Personal contratado para la campaña: $797’706.000oo
- Yesid Payares
- José Soto Granada
- Juan García Guerra
- Paola Ramos Romero
- Luisa Oñate Escalante
- Susana Cortés Tinoco
- Fernando Cotera Vertel
- Eyner Sayd Jiménez Martínez
- Brenda Pastrana Bula
- Gisela Márquez Pérez
- Heydy Fabra Ortíz
- José Luis Calderín
- Juan Gabriel García Ortega
- Katia Paz Durango
- María Vega Otero
- Fiorela Quintero González
- Robert Ledezma Zabaleta
- Ángel Delgado Dominguez
- Albeiro Usta González
- Carmen Negrete
- Lucy García Vergara
- Nancy Narváez Romero
- Sally Cotes
- Sergio Cujavante Paternina
- Anuar Tafur
- José Hernández
La gran mayoría fue contratada por seis meses y casi todos con una asignación mensual de cuatro millones 500 mil pesos. Con excepción de Ángel Delgado Dominguez y Albeiro Usta González que fueron contratados por 10 millones el primero y por 9 millones 500 mil pesos el segundo.
En comunicaciones aparecen la gran mayoría de medios de comunicación de Montería. Urrá trianguló para este pago: $209’851.174oo
Por transporte triangularon para pagar: $417’727.376oo
Aparecen como contratistas: Eduardo Altamiranda, Sergio Oviedo, Bladimir Rangel, Hidróloga Hidráulica, Contrato de Reforestación y Contrato Gestión de Riesgo y Desastres, Educación Ambiental y Ecoturismo.
Lo reitero, los contratistas mencionados a lo mejor no tienen nada que ver con toda esta triangulación que hizo Urrá para una campaña a la Gobernación de Córdoba en cabeza del clan de los Calle. Pero los menciono para que sepan en donde los están enredando y salgan a defenderse.
Desde hace dos semanas vienen botando gente de Urrá y en la misma carta de despido escriben SIN JUSTA CAUSA (¡¡¡!!!). No les importa que años después la empresa tenga que pagar millonarias indemnizaciones, como el dinero no es de ellos les importa. Y como saben que no van a replicar contra ellos lo hacen sin agüero, yo creí ver representada la maldad en otros personajes de Colombia, pero cuando supe de Eduardo Díaz, presidente encargado de Urrá, lacayo del clan de los Calle, comprobé que estaba equivocado.
Ni hablar del despreciable cachaco del Ministerio de Hacienda que vino a acabar a Urrá. Me afirman que cuando viene le tienen que tener a varias prepago para que calme sus ansias, qué dirá su esposa en Bogotá.
Hace días botaron a Carlos Castaño, Jefe de Control Interno. Lo botaron por hacer su trabajo. Aunque le parezca increíble, aquí botan a la gente por ser honesta. Hizo dos Auditorías, una a la comercialización y otra a unos proyectos. No le gustó al cachaco ni al tal Eduardo Díaz y por eso lo echaron.
El viernes 29 de noviembre hay junta directiva de Urrá y dicen que pueden revertir el despido para que no se sepa de otras barbaridades cometidas, pero está por verse.
Lo cierto es que el ‘cabaret de Urrá’, el que funciona a un lado de la empresa, ya supo de la llegada de los cachacos y están a la espera de la noche.


