Claudia López también dejó en libertad a sus simpatizantes: así confirmó que no apoyará a Iván Cepeda de cara a la segunda vuelta
En una transmisión de casi una hora en sus redes sociales, López expuso que su decisión responde a profundas diferencias y defendió la independencia de sus seguidores, a los que llamó a ejercer presión sobre los aspirantes y a no entregar su apoyo de manera automática

Con un extenso pronunciamiento, en el que dejó claros los motivos de su decisión, la excandidata presidencial Claudia López parece haberle cerrado la puerta a un respaldo al senador Iván Cepeda con miras a la segunda vuelta presidencial, prevista para el 21 de junio y convirtió su decisión en motivo para entregar un mensaje más amplio a sus seguidores: el de usar su independencia para presionar a los dos finalistas y obligarlos a moderar “barbaridades, errores y riesgos”.
La exalcaldesa protagonizó una transmisión en vivo en sus redes sociales que se extendió casi una hora, en la que sostuvo que no endosará a ninguno porque “ninguno de esos dos es mi proyecto”, y, con ello, planteó que el poder político de su electorado está en no entregarse automáticamente a ninguna campaña. De esta manera, también desmintió las informaciones que daban cuenta de una posible adhesión suya al proyecto progresista.
En efecto, en este diálogo, López entregó los motivos por los cuales ha estado lejana de la campaña de Cepeda, pese al interés en sumar su presencia, y remarcó que sus simpatizantes están “completamente libres”. En ese mismo espacio, afirmó que no ha conversado ni con Juan Daniel Oviedo ni con Sergio Fajardo para fijar una posición conjunta, aunque señaló que comparten la idea de no “llegar corriendo” a respaldar a alguno de los aspirantes en cuestión.
Con ello, la excandidata habló tras 48 horas de reuniones con su equipo político y programático, luego de una primera vuelta en la que, según recordó, recorrió más de 200 municipios y articuló documentos regionales y temáticos que, dijo, seguirán como insumo para el país. Con esta labor adelantada en esta candidatura, que sacó adelante luego de radicar 1,2 millones de firmas, definió el escenario electoral como una disputa “reñida” en la que “nadie la tiene ganada”.

Asimismo, López no se limitó a negar un apoyo, sino que expuso las diferencias entre los dos candidatos en competencia y concentró sus cuestionamientos en la campaña del Pacto Histórico, de la que ve una conducción dividida entre el propio Cepeda y el presidente de la República Gustavo Petro. Esa “disonancia”, sostuvo, condiciona la estrategia, alimenta ambigüedades y complica la posibilidad de que el oficialismo se abra a sectores independientes.
Claudia López negó un endoso a Iván Cepeda de cara a la segunda vuelta
En consecuencia, la exalcaldesa de Bogotá hizo una serie de claridades. “Yo no le voy a endosar a nadie ningún voto. Yo tengo mi voto. No más. Yo no voy a endosar a nadie porque ninguno de esos dos es mi proyecto”, afirmó la congresista en su transmisión en redes sociales, en la que acotó que los ciudadanos pueden dar una “discusión colectiva” para usar “sabiamente el poder” de la cédula, del voto y de la voz independiente frente a los candidatos.
Ese mensaje estuvo acompañado por un llamado a la cautela, pues dijo que lo que corresponde es actuar con “firmeza en las convicciones” porque, a su juicio, el objetivo debe ser “atemperar” a “este par de barras bravas”. Así pues, aunque descartó apoyar al candidato oficialista, hizo una distinción entre la figura de Cepeda y la del presidente. “Iván Cepeda es un hombre decente, que se ha negado a tener a los corruptos del Gobierno en su campaña, dijo.
En esa misma línea, hizo una crítica más estructural al funcionamiento de la campaña. “Al lado del Pacto Histórico hay dos jefes, el candidato Iván Cepeda y el presidente Petro. Y eso se nota”, afirmó López en sus declaraciones, en las que dijo que el problema no es solo de estilo, sino de autoridad política, pues si bien el senador oficialista es el candidato, no conduce de manera plena el movimiento que lo respalda y eso podría explicar el resultado del domingo 31 de mayo.

Con esta postura, la exalcaldesa sostuvo que esa dualidad repercute en el mensaje y en la estrategia. “Hay dos personas en el mismo ring, el candidato y Petro. Iván y Petro”, expresó la exmandataria distrital, que desde su perspectiva, ambos comparten el objetivo de ganar, pero no necesariamente las mismas prioridades frente a una eventual derrota, y esa diferencia introduce “ambigüedades” e “incertidumbres” frente a lo que transmite su campaña al electorado.
Corrupción y sectarismo: motivos por los que hubo un ‘voto castigo’ contra el petrismo
En su análisis del resultado de la primera vuelta, la excandidata presidencial sostuvo que el oficialismo está pagando costos políticos acumulados por la gestión de gobierno y por la orientación de la campaña. “Está pagando el costo de la corrupción, está pagando el costo del sectarismo, está pagando el costo de hablar y hablar y prometer y prometer y no cumplir”, destacó la exalcaldesa de Bogotá, que también lamentó cómo se ha desconocido la institucionalidad.
“Para mí es inaceptable que se trate de desconocer el equilibrio de poderes, los controles democráticos y, peor aún, que con la narrativa de reformas sociales tal vez se quiera meter, más bien, la reelección hacia el futuro. Eso fue un veneno en el gobierno de Álvaro Uribe y lo sería ahora. Y creo que en eso Iván no ha sido claro; pero si no lo hace, tiene la derrota asegurada. El electorado espera esa corrección y que asuma el liderazgo”, precisó López en su crítica.
Resaltó en ese orden de ideas cómo el Gobierno Petro abandonó los sectores liberales, independientes y de centro que habían sido parte de la coalición ganadora de 2022. Según López, ese giro hacia la radicalización de la base y la sustitución de aliados por prácticas de clientelismo explica parte del desgaste electoral que hoy enfrenta el Pacto Histórico, que no logró consolidar la mayoría en la primera vuelta y estaría en aprietos para sumar nuevos respaldos.

De hecho, la reacción del oficialismo tras la primera vuelta no estuvo, según ella, a la altura del mensaje de las urnas. Dijo que esperaba una respuesta “humilde” y una admisión de errores, pero afirmó que, transcurridas 48 horas desde la votación, eso no había ocurrido, y le salió al pasado a las denuncias de fraude alentadas por Petro. “El presidente, de manera irresponsable e infundada, ha creado una narrativa de fraude electoral. Eso es inadmisible”, puntualizó.
Por ello, la exaspirante al primer cargo de la nación hizo una exigencia concreta a los candidatos y, en particular al Gobierno: reconocer y acatar los resultados de la segunda vuelta, al considerar que esta es una condición “sine qua non” de la democracia, al punto de cuestionar que Petro valide el sistema electoral cuando gana cargos públicos, pero lo ponga en duda cuando el resultado le es adverso a sus intereses, como parece ocurrir en este caso.
“Van a alentar a una derecha que es cero democrática. El presidente y su constituyente representan una amenaza, sí. Pero Abelardo y su autoritarismo, su trumpismo, también lo es para la democracia. El discurso de ellos de que defienden las instituciones no me genera ninguna confianza y lo que les preocupa son sus privilegios, no las instituciones, ni los derechos ni las garantías democráticas; si fuera así no apoyarían a un señor de extrema derecha”, puntualizó López.


