Un incendio forestal consume 80 hectáreas de vegetación en los cerros de Villa de Leyva

 Un incendio forestal consume 80 hectáreas de vegetación en los cerros de Villa de Leyva

Las llamas alcanzan la montaña que bordea el pueblo, uno de los más turísticos de Colombia, ubicado a tres horas de Bogotá

Arden los cerros de Villa de Leyva. Desde las 2:00 p.m. del sábado, un incendio forestal ha consumido al menos 80 hectáreas de vegetación nativa, muy cerca del casco histórico de este municipio de Boyacá, uno de los pueblos más turísticos de Colombia. Ya en la noche, el incendio ubicado a 160 kilómetros de Bogotá era el de mayor magnitud del país, de 18 que están activos, según ha confirmado el ministro del Interior, Rodrigo Lara. En la mañana de este domingo, cuatro helicópteros se han sumado al personal que combate el fuego en tierra.

La masa de humo empezó a cubrir el cielo del pueblo durante la tarde del sábado. El incendio empezó en el cerro San Marcos, sin que se haya esclarecido hasta ahora el motivo, aunque el Ministerio de Ambiente ha dicho que pudo ser provocado. Las llamas se han extendido con rapidez debido a los fuertes vientos que se han registrado y a la abundante vegetación en esa zona de la montaña, boscosa pero seca.

Según el ministro del Interior, el incendio adoptó una forma elíptica que aumenta su velocidad. En la madrugada, el fuego se extendió al cerro mayor de Villa de Leyva, que queda exactamente detrás de la plaza principal y donde se ubica el mayor sendero turístico del pueblo que conduce al “mirador del Santo”, que ahora está en llamas. Todo ello amenaza a uno de los poblados mejor conservados del pasado colonial del país sudamericano, y un polo de atracción turística de su poblada zona centrooriental.

En la mañana de este domingo, alrededor de 220 bomberos y efectivos de emergencia combaten las llamas. A ellos se ha sumado desde las 7 de la mañana un helicóptero contratado por la Gobernación de Boyacá y, después, otro de la Fuerza Aérea de Colombia. Entre ambas aeronaves, han realizado 24 descargas de más de 27.000 litros sobre el área, según el balance de la Gobernación. Más adelante se han sumado dos helicópteros más.

El presidente Abelardo de la Espriella, sobre la medianoche, anunció que se desplegaría toda la fuerza del Estado para atender la emergencia. La velocidad de las llamas ha disminuido y, según el ministro del Interior, se espera un mejor panorama para el mediodía.

El incendio se produce justo un fin de semana en el que el pueblo, cuyo casco histórico es oficialmente un bien de interés cultural, registraba una nutrida asistencia de visitantes. Para la mañana del domingo estaba convocada una media maratón -con competencias también de 11k y 6k-, que contaba con más de 3.000 corredores inscritos, quienes habían viajado de distintos puntos de Colombia junto a sus familiares. La carrera fue cancelada. Durante la mañana del domingo, los viajeros han ido saliendo de los hoteles, afectados gravemente por el humo que invade el casco urbano. El Duruelo, el más cercano a ese cerro y uno de los más tradicionales, ha sido evacuado por su cercanía con las llamas.

A los profesionales se han sumado además decenas de voluntarios con picos, palas y machetes que han subido a la montaña a ayudar con las labores de control de las llamas. Los bomberos les han indicado formar una línea a varios metros del fuego y empezar a cortar la vegetación que pueda encenderse, para detener el avance del incendio. Juan, un profesor de colegio de 45 años, nativo de Villa de Leyva, ha acudido junto con su hermano. “No era capaz de quedarme en la casa. Tengo hijos, tengo familia, es mi tierra; los animales, las plantas: esto es lo nuestro”, dice.

El voluntario Daniel Eduardo Garcia, de 37 años, no se despega de la primera línea que combate el fuego. Desde las nueve de la mañana subió a la montaña y con el paso de las horas terminó dirigiendo una de las mangueras de los bomberos, ante la escasez de profesionales en este punto del cerro. Se gana la vida de oficio en oficio: sabe de carpintería, tapicería, pintura y hace artesanías. Nacido en Bogotá, desde hace un año y medio se radicó en este pueblo, que tradicionalmente ha recibido a quienes buscan alejarse de la vida urbana.

Para la 1:30 p.m., el fuego ha descendido la falda de la montaña y amenaza al máximo el hotel El Duruelo, transformado en el centro de operaciones de las labores de emergencia. Los trabajos se concentran en proteger el emblemático hotel, que con más de medio siglo en operaciones fue uno de los pioneros de la hospedería en Villa de Leyva y es custodiado por un camión de bomberos. Alrededor de 100 profesionales y voluntarios tratan de cortar la vegetación alrededor de las instalaciones para frenar el avance de las llamas, mientras los helicópteros continúan las descargas encima del fuego.

En otro punto de los cerros, ya sobre la tarde del domingo, las llamas han alcanzado el hotel Arcoiris, ubicado lejos del sector en el que se concentran las labores de emergencia. Su personal denuncia que no han recibido apoyo de bomberos, ni de la Defensa Civil, ni del Ejército. Ninguno de los cuatro helicópteros que atienden el incendio ha llegado hasta este punto.

El de Villa de Leyva se suma a otros 18 incendios que este domingo siguen activos en Colombia, principalmente en el centro y suroriente: Tolima, Cundinamarca, Valle del Cauca, Cauca, Huila y Nariño. La oleada se da cuando el país se prepara para el inicio del llamado Superniño, un fenómeno que, por el calentamiento de las aguas del océano Pacífico, hace prever grandes sequías en Colombia.

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